A todos desde que somos unos bebes mofletudos, dijera un profesor que tuve alguna vez, nos enseñan que debemos decir siempre la verdad, pero… ¿Se han puesto a pensar como sería este mundo si todos dijeramos la verdad? ¿Si la gente dijera lo que realmente piensa?
No faltará aquella alma ingenua que nos dirá: Sería un mundo mucho mejor, por que “La verdad os hará libres”. A esto yo me atrevo a opinar que, para aquellos que viven/vivimos en sociedad, esa es una de las estupideces más grandes que hay en esta vida, es decir, si, se podrían mejorar algunas cosas como por ejemplo que cuando vayamos por la vida con un perejilazo entre los dientes, o con el cierre abajo, sería bueno que la gente no se tentara el corazón y te lo dijeran para poder corregir el embarazoso error. Sin embargo, imagínense en una situación donde se encuentran con un viejo conocido de la prepa, universidad, primaria, trabajo anterior o lo que sea y en cuanto lo ven recuerdan esa sensación como de nudo en el estómago mezclado con nauseas que les provocaba su sola presencia. Cuando menos se lo esperan esta persona se va acercando lentamente hacia ustedes sin que puedan hacer nada para evitar tan desagradable encuentro. ¿Imaginan como sería si no pudieras evitar decir la verdad?
-¿Qué onda fulanito/a como has estado?- preguntará tu interlocutor
-Pues bien hasta que te vi, la verdad no entiendo por que carajos te acercas a saludarme si nada más el verte es como una patada en los huevos sin pared donde recargarme.
Imaginen nada más lo que durarían en una entrevista de trabajo, las citas a ciegas probablemente durarían menos de 5 minutos, me pregunto si la ¿sagrada? institución del matrimonio seguiría existiendo, ¡que sería de los bancos, del gobierno, de la religión!, se acabarían las estupideces de lo políticamente correcto y probablemente la sociedad como la conocemos colapsaría… ¿Saben? Pensándolo bien tal vez después de todo, no sea tan mala idea ir por la vida diciendo la verdad