Debo admitir que solo hay una cosa que me gusta de este pánico masivo e histeria generalizada llamada gripe porcina, y es que me da autorización para ser más huraño y antisocial que de costumbre, me da permiso para dejar con la mano estirada o el beso en la boca a aquellas personas que son el equivalente de una patada en el coxis.
Por último, no me gusta decir que se los dije pero… Se los dije.
Y además… hay menos tráfico!!!
Wey, no creo que te guste decir “se los dije”… yo creo que te encanta!